miércoles, 29 de febrero de 2012

Tengo el corazón helado.

Tirito del frío porque tengo el corazón helado, las lágrimas salen como el hielo, cogelan, cortan, hacen daño. Llegan a mis labios en forma de agua helada, de sentimientos afilados y agrietan mis labios, tiritan del frío porque tengo el alma como un trozo del ártico, helado, y hace que tiemblen mis acciones, tan delicadas como un cristal, un copo de nieve, cae y muere. Tirito del frío y no, es por dentro que esta podrido, se me tensan los músculos, se duermen los sueños. Tirito del frío y me pregunto qué se sentirá cuando aparece un rayo de sol. Tirito del frío y no, son mis órganos que estan jodidos, gélidos, parados, hacen que mi piel palidezca, desaparezca su color de vida junto con mis deseos.
Tirito del frío o no, quizás ya sea el miedo de tener todo perdido, tirito del frío o no quizás sea el dolor del que todo ha perdido, tirito del frío o no, quizás sea la tristeza la que ahora ya me haya invadido, tirito del frío o no, quizás sea la nostalgia que me ha jodido, tirito del frío o no, quizás sea la verdad que me ha dolido.

domingo, 12 de febrero de 2012

Eran canciones.

Eran canciones para sobrevivir. Canciones con calor, con ilusiones, con historia. Canciones para sobreponerse a la oscuridad, al vacío, al miedo. Canciones para tiempos de soledad. Eran canciones para ser cantadas directamente, para ayudarnos en la necesitada de soñar, en el esfuerzo de vivir.


Me esperarás tú.

Me gustaría ir a París, mientras subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me haré la típica foto donde yo, con toda mi fuerza y valentía, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos. ¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré la hostia de dinero en el casino para no ganar ni un dólar, pero podré decir: '¡Viva Las Vegas, baby!'. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré cómo todo Manhattan amanece. ¿Y por último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Por último me iré a Los Ángeles. Arrasaré en todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También, me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: 'Sí, estoy en Los Ángeles'. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré por última vez todo Los Ángeles. Pero cuando vuelva aquí, a España, me esperará lo mejor. Me esperarás tú.


El destino así lo quiso.

En mis planes no estaba enamorarme de ti, pero supongo que nadie puede elegir de quien se enamora. Sin saber demasiado bien como, te convertiste en todo para mí. Cada noche, antes de dormirme soñaba despierta con tus abrazos, con el sabor de tus besos y no podía evitar sonreír como una niña pequeña. Y te juro que cada vez que las cosas se torcían, y pensaba que te perdía mi mundo se venía abajo y nadie más que tú podía devolverme la sonrisa. Ya he perdido la cuenta de las veces que he llorado por ti,  como también he perdido la esperanza de que vuelvas.

Iré contigo hasta el final.

Lo supe en el momento en que te vi, quererte iba a dolerme de verdad, pero volvi a mirarte y comprendí que iría contigo hasta el final.


Bob Marley.

"Tú dices que amas la lluvia, mientras que utilizas paraguas cuando llueve. Dices que amas el viento, cuando cierras las ventanas cuando sopla. Dices que amas el sol, pero cuando brilla siempre buscas sombra. Por eso tengo miedo a que me digas que me amas."

Más que un juego.

— ¿Jugamos al escondite?
— Está bien, pero si te encuentro te beso.
— Bueno, pero si no me encuentras estoy detrás del mueble.


sábado, 4 de febrero de 2012

Joven eternamente.

Quiero ser lo que nunca fui, soñar lo que nunca soñé y vivir lo que nunca viví. Quiero no tener miedo a fracasar ni perder lo que es mio. Quiero sentir que mi corazón se acelera al hacer locuras jamás vistas o al sonreir cuando no halla motivos para hacerlo. Quiero ser una persona capaz de conseguir sus sueños cuando se lo proponga, de sentirse libre como un pájaro y a la vez cautiva de las garras de la vida. Quiero ser joven eternamente.

Bajo la lluvia.

Llueve y en la acera de enfrente estás tu con esa carita de niño bueno, te acercas con tu paraguas, rojo, tu color favorito. Me miras y mi corazón se acelera. Me sujetas el rostro con delicadeza mientras una simple sonrisa sale de mi rostro. Apartas el paraguas y la lluvia cae sobra nosotros. En ese momento me recuerdas el momento en el que te dije un lugar perfecto para un beso, bajo la lluvia. Me miras a los ojos y lentamente te vas acercándote hasta llegar a rozar mis labios que en ese momento chocan. Dos murallas chocando una contra otra. Me miras sonries, te acompaño con otra de mis sonrisas que tanto te gustan. Me acaricias la mejilla y me apartas el pelo de la cara. Me besas, esta vez con menos delicadeza y te alejas hasta el punto en el que te vuelves una hormiga con cada paso que das.